“Sal de tu tierra y de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré…” (Gn 12, 1. 4).

¿Cómo nace la Comunidad de Lo Hermida?

De acuerdo a los lineamientos del XIV Capítulo General, que invitaba a estar más del lado de los pobres, el Gobierno Provincial, motiva a las hermanas a presentar proyectos de inserción.  Se solicita a las tres hermanas que presentaron proyectos piensen en posibles lugares o poblaciones donde “dar vida” y hacer realidad el Proyecto. Los tres eran bastantes parecidos, por lo tanto, se funden en uno solo. Las hermanas recorren la comuna de Peñalolén, conversan con el Párroco, con gente conocida del lugar, con agentes pastorales. Se recaba información sobre la realidad y situaciones concretas de trabajo, vivienda, educación, vida parroquial, familia, etc. 

Después de varias reuniones, de mucha reflexión y oración personal y comunitaria se determina que el lugar propicio sería, Lo Hermida dado que ya había varios contactos de compromiso solidario con el Colegio TEO, además, esta población queda muy cerca del Colegio. Es una población con 50.000 habitantes y muchas carencias que atender, pues la pobreza que existe es grande. El alcoholismo, la droga y el tráfico de drogas hacen del sector un lugar muy vulnerable.  El sector de Lo Hermida está asentado en una toma realizada en tiempos de dictadura, lo que hace que la gente del lugar posea ciertas características que hasta el día de hoy están presente.

La Congregación acepta esta opción de inserción en Lo Hermida e inmediatamente, por oficio se solicita, al Cardenal Arzobispo de Santiago, autorización para abrir una nueva casa religiosa en Santiago, Comuna de Peñalolén, sector de Lo Hermida.

La finalidad de la Comunidad es:

  • Insertarse entre el pueblo sencillo de este sector.
  • Ser presencia para ellos en la cercanía y cariño de Dios por los pobres y humildes.
  • Ser un enlace con la Pastoral Solidaria del Colegio Teresiano Enrique de Ossó.

Es así como el martes 22 de abril de 2003 llega la Comunidad de Hermanas Teresianas para iniciar este proceso de vida inserta en Lo Hermida. Las hermanas se dan el tiempo necesario para recorrer la población, posibilitando así una conexión espontánea, sencilla y acogedora de la gente. Después de tres meses de presencia en Lo Hermida, se inaugura la casa (arrendada) en calle Arápagos y 5 años más tarde, el 13 de diciembre de 2008, se traslada la Comunidad a la casa de calle Llanura 6787, casa adquirida por la Congregación.

La comunidad Teresiana en Lo Hermida, cumplió 17 años de presencia. En estos 17 años, ha ido haciendo su propio proceso de inserción en el lugar, que ha contado con cuatro párrocos desde que la comunidad llegó a Lo Hermida. A lo largo de estos años, apoderadas, antiguas apoderadas, profesores y antiguos profesores, exalumnos, religiosas, etc. Han ido ofreciendo su tiempo para un voluntariado en el lugar y en estos 17 años de presencia, en Lo Hermida hemos contado con:

• Reforzamiento de matemáticas para alumnos de Lo Hermida.

• Alfabetización (un grupo de personas mayores)

• Oratoria para un grupo de agentes pastorales

• Servicios judiciales para quien lo necesite

• Taller sobre Relaciones interfamiliares

• Talleres sobre cómo manejar el conflicto

• Taller sobre emprendimiento

• Atención desayunos a “gente de calle”

• Terapeuta (Casa de la Alegría)

• Recepcionista (Casa de la Alegría)

• Reiki (Casa de la Alegría)

  • Dentista (Casa de la Alegría)

La comunidad ha tenido que ir poco a poco adaptándose a las necesidades pastorales a las posibilidades de cada hermana debido a compromisos en la Provincia y a procesos personales de las hermanas que han pasado por la comunidad. Nuestra presencia hoy, como Comunidad Religiosa Teresiana, está en …

  • Catequesis de adultos.
  • Catequesis Familiar.
  • Las Comunidades Cristianas de Base.
  • El Taller “Creciendo Juntas” que depende del Colegio TEO.
  • Desayuno Fe y Esperanza.
  • Y en continúa siendo nexo del Proyecto Solidario del Colegio TEO.

La comunidad por opción de vida ha ido poco a poco abriéndose a las necesidades del lugar tratando de ser casa abierta para los distintos agentes pastorales, voluntarias, sacerdotes y seminaristas.

La casa de las hermanas es ocupada para realizar distintas reuniones y acoger a los sacerdotes que poco a poco han hecho de nuestra casa un lugar para compartir y donde llegar a distintas horas del día ya sea para compartir una taza de té o alguna situación de la Parroquia. También en estos 17 años hemos estado abiertas a acoger a los distintos seminaristas que han venido a prestar algún servicio pastoral dentro de la parroquia.

La comunidad sigue participando de todas las actividades de la parroquia, como un agente pastoral más: asambleas, retiros, reuniones, semana de formación, etc. Recorremos las capillas participando de las distintas eucaristías y visitamos, en la medida de lo posible, a enfermos del lugar, agentes pastorales, vecinos, etc.

Junto a tantos frutos ya en sazón, vemos también yemas verdes, pequeñas… y otros frutos nuevos todavía incipientes, apenas crecidos y visibles como el grupo de Asociadas Teresianas de Lo Hermida. Estos frutos son señales de vida y esperanza, expresión de la espiritualidad Teresiana que brota y nace con nueva sensibilidad en cada tiempo.