OLLA COMÚN EN LA “CAPILLA DE NUESTRA SRA. DE LA ESPERANZA”, DE LA PARROQUIA JESÚS SERVIDOR DE LA POBLACIÓN LO HERMIDA

OLLA COMÚN EN LA “CAPILLA DE NUESTRA SRA. DE LA ESPERANZA”,  DE LA PARROQUIA JESÚS SERVIDOR DE LA POBLACIÓN LO HERMIDA

Desde la primera semana de junio, cada lunes, miércoles y sábado, en la Capilla de Nuestra Sra. de la Esperanza, de la Parroquia Jesús Servidor de la población Lo Hermida, se entrega almuerzo para un grupo que oscila entre 120 y 150 personas necesitadas.

La Sra. Ximena Sánchez, coordinadora de la capilla junto a 11 personas, todas voluntarias, entre ellas la Hna. Norma Pastén stj, distribuidas en turnos, colaboran en esta olla común que se inició con motivo de la Pandemia. En este mismo lugar, antes de la crisis sanitaria, se servía desayuno a unas 40 personas en situación de calle. Al no poder seguir prestando ese servicio, se creó la Olla Común para   colaborar con la alimentación de muchas más personas que habiendo quedado sin trabajo o contagiadas por el COVID 19 se sumaron y van a retirar el almuerzo para ellos y su familia. En la población de Lo Hermida y Peñalolén están funcionando más de 50 Ollas comunes.

El almuerzo se prepara con alimentos donados por la Parroquia y particulares del sector, cursos o familias de algún colegio. También hay muchas personas solidarias que envían alimentos perecibles y no perecibles para aportar a esta iniciativa, entre ellos están apoderados/as y personal del colegio Teresiano Enrique de Ossó.

La Municipalidad de Peñalolén a veces hace algún aporte en alimentos, siendo sí muy significativo el Salvoconducto que entrega a las voluntarias para que puedan desplazarse sin problemas.

Cada día se les entrega un plato completo, ya sea de legumbres, carbonada, charquicán, pancutras, arroz o fideos con pollo, carne, pescado… con ensaladas, pan amasado, y cuando hay, también se les ofrece fruta de postre. En algunas ocasiones, además se les da una colación a las familias que tienen niños pequeños: galletas, jugo, yogurt, etc.

El sábado 1 de agosto, los niños también tuvieron su fiesta, y a pesar de la Pandemia, pudieron celebrar su día con dulces, globos, torta, queques y una rica hamburguesa que le entregaban las voluntarias, con el almuerzo, para que se la llevaran a sus casas. Esta fiesta estuvo apoyada y patrocinada por la Sra. Alejandra Rodríguez, psicóloga y orientadora del colegio Teresiano, quién motivó a familiares colegas y vecinos. Con el mensaje “Dios nos endulza” en una tarjeta, los niños recibían su regalo y comida y se iban felices.

Desde la primera semana de junio, cada lunes, miércoles y sábado, en la Capilla de Nuestra Sra. de la Esperanza, de la Parroquia Jesús Servidor de la población Lo Hermida, se entrega almuerzo para un grupo que oscila entre 120 y 150 personas necesitadas.
La Sra. Ximena Sánchez, coordinadora de la capilla junto a 11 personas, todas voluntarias, entre ellas la Hna. Norma Pastén stj, distribuidas en turnos, colaboran en esta olla común que se inició con motivo de la Pandemia. En este mismo lugar, antes de la crisis sanitaria, se servía desayuno a unas 40 personas en situación de calle. Al no poder seguir prestando ese servicio, se creó la Olla Común para   colaborar con la alimentación de muchas más personas que habiendo quedado sin trabajo o contagiadas por el COVID 19 se sumaron y van a retirar el almuerzo para ellos y su familia. En la población de Lo Hermida y Peñalolén están funcionando más de 50 Ollas comunes.
El almuerzo se prepara con alimentos donados por la Parroquia y particulares del sector, cursos o familias de algún colegio. También hay muchas personas solidarias que envían alimentos perecibles y no perecibles para aportar a esta iniciativa, entre ellos están apoderados/as y personal del colegio Teresiano Enrique de Ossó.
La Municipalidad de Peñalolén a veces hace algún aporte en alimentos, siendo sí muy significativo el Salvoconducto que entrega a las voluntarias para que puedan desplazarse sin problemas.
Cada día se les entrega un plato completo, ya sea de legumbres, carbonada, charquicán, pancutras, arroz o fideos con pollo, carne, pescado… con ensaladas, pan amasado, y cuando hay, también se les ofrece fruta de postre. En algunas ocasiones, además se les da una colación a las familias que tienen niños pequeños: galletas, jugo, yogurt, etc.
El sábado 1 de agosto, los niños también tuvieron su fiesta, y a pesar de la Pandemia, pudieron celebrar su día con dulces, globos, torta, queques y una rica hamburguesa que le entregaban las voluntarias, con el almuerzo, para que se la llevaran a sus casas. Esta fiesta estuvo apoyada y patrocinada por la Sra. Alejandra Rodríguez, psicóloga y orientadora del colegio Teresiano, quién motivó a familiares colegas y vecinos. Con el mensaje “Dios nos endulza” en una tarjeta, los niños recibían su regalo y comida y se iban felices.